Mostrando entradas con la etiqueta Grupos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grupos. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de junio de 2015

CUANDO TE ENCUENTRAS CON UN GRUPO "COMPLICADO". PARTE IV

¡Vaya cambio! Y eso que aún hay muchísimo que hacer. De hecho, una maestra de otro cole que vino al nuestro y estuvo en parte de una sesión de Educación Física me dijo: ¡Ay María, vaya grupo! Y le dije: "pero si están geniales; no los has visto a principio de curso".

Hicimos balance del curso y me volvieron a rellenar la ficha de su autoevaluación, de mi evaluación y de sus tres palabras o situaciones con las que habían aportado algo positivo al grupo o a ellos mismos.

De sus autoevaluaciones y coevaluaciones:
- "Al grupo le falta más iniciativa y mejorar el comportamiento. A ver si para el próximo curso nos portamos, comportamos y esforzamos más".
- "Relación de grupo: bien menos cuando me pongo nerviosa"
- "He aprendido a escuchar"
- "Mi comportamiento este trimestre no tiene ni punto de comparación con los demás".
- "Este trimestre nos hemos portado mucho mejor"
- "He cambiado el comportamiento"
- "He sabido tener paciencia"
- "He intentado cambiar mi comportamiento"

De mi evaluación:
- "Nos intentas ayudar mucho y me siento valorada"
- "María este último trimestre se ha portado muy bien conmigo; en el primer y segundo trimestre no tanto pero por mi, porque me daba igual todo"
- "Lo que no me ha salido me has ayudado y si no lo he entendido me lo has vuelto a explicar"
- "Haces que confiemos en ti y en los compañeros"

En conclusión, creo que se han sentido valorados, han ganado en confianza y han superado muchos miedos. La relación del grupo mejoró. Pero esto tiene que ser un trabajo de todos e ir todos a una.

viernes, 12 de junio de 2015

CUANDO TE ENCUENTRAS CON UN GRUPO "COMPLICADO". PARTE III

¡Esto marcha! Y, evidentemente, mi motivación también aumenta. Reconozco que antes se me notaba el día que me tocaba con ellos y más cuando se acercaba la hora… De hecho, ha habido viernes que me han dicho al mediodía: “¡ya es viernes!” y yo responder: “para ti; para mi será viernes a las 16:50h”. Ha sido duro; el primer trimestre fue muy duro. Y tengo que agradecer a muchos de mis compañeros el apoyo (algunos de ellos estaban en la misma situación: también entraban en esa clase) y a mis compis de piso; con alguien tienes que descargar toda la rabia que llevas dentro (y no digo de malas maneras, simplemente, soltar todo lo que no has podido soltar en clase). Pero tengo la suerte de que no me gusta rendirme. Si me pedían fútbol se lo negaba, si me pedían tiempo libre también se lo negaba. “Si hacemos todo lo que hay que hacer os dejo el balón, pero solo si terminamos todo lo que tenemos que hacer hoy” Un par de veces pasó eso. Me dije el primer día que no iba a hacer lo que ellos querían, por muy fuleros que se pusieran, y lo conseguí. Pero, hay que motivarles. Es la clave. Desde mi punto de vista, es la clave.

Nos vamos al tercer trimestre, la súper unidad del tercer trimestre. Puedo recibir muchas críticas por hacer solo una unidad en un trimestre, pero me da igual. Son dos sesiones a la semana, dos sesiones de 50 minutos de los cuales, durante gran parte del curso se me iban más de la mitad. ¿De qué va la unidad? ZANCOS Y MALABARES. En este caso, hablé con su tutor, le dije lo que quería hacer. Ningún problema, tenía su apoyo. Hablé con el equipo directivo para conseguir dinero para el material. Esto costó un poco más pero también lo tuvimos. Hablamos con el carpintero del pueblo para que nos preparara la madera; compramos correas, tornillos, velcro… Sí, no solo íbamos a hacer zancos sino que ellos los tendrían que construir. Esto quiere decir que servidora tenía que hacerse unos zancos y aprender a andar sobre ellos durante las vacaciones de semana santa. Me puse a ello. ¡Mucho más fácil de lo que parece! Así que, después de unas cuantas horas practicando, decidí entrar en clase a por ellos encima de los zancos. Las caras lo decían todo. Y mis nervios también: María, no te caigas ahora, no se te ocurra caerte delante de los chavales, tú puedes, ¡venga! ¡Qué caras! Y mi frase nada más entrar: Pues esto es lo que vamos a hacer este trimestre. La primera reacción: “¿Tú quieres matarnos?” “Yo no me voy a subir ahí” “Vaya hostia nos vamos a meter” “Se le ha ido la cabeza”. Pero eso les duró un momento. Les expliqué cómo iba a funcionar el trimestre. Se enfadaron al saber que los de segundo también iban a hacer la unidad. Y también cuando les dijimos que los zancos que iban a construir se iban a quedar en el colegio. Se les pasó.

Así que nos organizamos. Conmigo empezaron a hacer las bolas de malabares y a aprender a “malabarear” y con mi compi fabricaban los zancos. Utilizaron las mates para sacar las medidas y el material necesario. Mi otro compi de Educación Física y yo tuvimos que entrar en varias de sus clases a echar una mano, especialmente cuando los “manitas” (por no llamarlos manazas” que eran esos chicos que no querían hacer nada en la escuela) empezaron a calcular a ojo las alturas… Lo primero es la seguridad y eso nos crispó mucho. Pero se solucionó. Hubo gritos, de unos y de otros, pero no tenían razón, las cosas hay que hacerlas bien. Hechos los zancos, empezamos a aprender a andar. Una norma muy clara: trabajamos por parejas y quien no haga caso se quita los zancos y no participa en la sesión. Alguno que no la respetó, se sentó, muy enfadado, pero sabía cuál era la norma. Y si quería participar otra vez era muy sencillo: pide perdón y demuéstrame que puedo confiar en ti. Recuerdo a uno que fue ponerse los zancos y empezar a andar… Acabó girando y saltando a la pata coja. Sí, casualmente era uno de los que me la solía liar… Dimos en el clavo: ayudó muchísimo a sus compañeros, se comportó, me pedía permiso, animaba al resto…
 
Y ya sabéis cómo funciono: las cosas se hacen para algo. Así que viendo que les costaba ponerse delante del público pero que estaban encantados con los niños pequeños: CIRCO. Sí, vamos a actuar delante de los pequeños y es obligatorio. Les enseñé los ítems que estaba evaluando en la unidad y la rúbrica con la que iba a evaluar su actuación. No iba a seguirla al dedillo, solo quería que se esforzaran. ¡Se atrevieron todos! Prepararon su número de circo y... ¿Vemos un resumen?

Antes de esta actuación, tuvimos la visita de los alumnos del CEE Gloria Fuertes y aprovecharon a pasarse por nuestra clase. Una pregunta de una profesora: ¿y por qué habéis decidido hacer zancos? Respuesta de la mayoría: porque lo dijo María. Respuesta de otro chaval (de los "complicados"): ¡Qué va! Porque María nos puso un vídeo de vosotros con los zancos y nos animó.

Yo estoy muy orgullosa del trabajo que hicimos. Podrían haber dado muchísimo más, pero viendo cómo empezamos el curso yo lo terminé más que contenta. Y ellos también. Me realizaron la típica pregunta: María, ¿volverás el curso que viene? Y volvieron a realizar una autoevaluación y mi evaluación. Lo dejo para la última parte.

Continuará…

viernes, 6 de febrero de 2015

CUANDO TE ENCUENTRAS CON UN GRUPO "COMPLICADO". PARTE II

Volvemos de navidades y, como ya dije en el anterior post sobre este tema, era necesario mantener y seguir construyendo el ambiente de clase. ¡Por cierto! No sólo se autoevalúan sino que, al finalizar el trimestre, también tuvieron que evaluarme a mi, y digo evaluar, no calificar. Creo que eso también es algo raro para ellos y algo que nos acerca a los chavales. Es totalmente anónima a no ser que quieran poner el nombre (todos los que la realizaron lo pusieron y alguno fue muy sincero). En su autoevaluación, tenían que terminar con tres palabras o situaciones positivas que hubieran tenido  o que hubieran aportado ellos en las clases. Hay que recordar lo positivo y hacerles conscientes de ello.

Volvemos de navidad, como decía, así que me decido por los desafíos físicos cooperativos. Me encantan. No son juegos, son retos y eso, para secundaria, es genial y más para este grupo. Ya no se rinden a la primera de cambio, por lo menos lo intentan un par de veces más así que vamos a ello. 

Consigo hace una asamblea en el patio antes de comenzar (antes las tenía que hacer en clase), les cuento lo que vamos a hacer y les dejo hacer los grupos a ellos. Pienso, que si los hacen ellos, eligen ellos, así que, en teoría, trabajarán más a gusto; y lo que busco es que mejoren las relaciones dentro de clase y que ganen en confianza y seguridad. Cuando los chavales se comportan con esa chulería es que están hasta arriba de miedos.

Las sesiones no tienen siempre la misma estructura: en algunas, lanzo el reto a todos y el grupo que lo supere pasa al siguiente; en otras, preparo varios retos, uno por estación digamos, y van rotando (suelo proponer dos o tres más de los grupos que son). Cuando ya han trabajado en varias sesiones en pequeños grupos pasamos a grupos más grandes (la unión de dos grupos) y, para finalizar, el grupo entero.

Me sorprendieron, lo vuelvo a repetir. Por supuesto que no fue maravilloso, pero trabajaron juntos. Normalmente, hablaba el líder pero, de vez en cuando, se escuchaba a algún compañero susurrar una idea; otro compañero lo escuchaba y le decía al líder que le escuchara. Como ha funcionado, le van a tener más en cuenta. Se rinden, muchas veces. Pero ahí estamos nosotros, para animarles y darles alguna pista porque como se bloqueen con los primeros retos todo lo que hemos invertido se pierde. Es curioso lo que nos cuesta lograr un objetivo y lo rápido que se puede perder.

Les entró el gusanillo con los retos. El vaso ya no se veía medio vacío, sino medio lleno. ¿Sabéis lo que es entrar en la sala de profesores sonriendo después de una clase con este grupo?


Continuará...

martes, 23 de diciembre de 2014

CUANDO TE ENCUENTRAS CON UN GRUPO "COMPLICADO". Parte I

Tercera vez que trabajo con alumnos de secundaria. Un grupo a primera vista complicado: desmotivados, muchos repetidores, repetidores que no pueden volver a repetir y que lo saben... Un grupo que está continuamente retándote, que sólo quieren jugar a fútbol o a hockey, chicos muy competitivos, chicas que pasan de la educación física, que insultan a cualquiera (compañeros y maestros), algún chico que no controla su mal genio... Igual quien lo lea piensa: como muchísimos grupos de esas edades. Puede ser. La cuestión era: ¿qué puedo hacer para que participen en las sesiones? ¿Cómo puedo intentar motivar a estos chicos? Y, por supuesto, que haya un mínimo de respeto. Bueno, pues parece que con las combas empezó el cambio (para bien). No sé exactamente qué fue pero el grupo empezó a mostrar más interés. Eso sí, cada paso que daban para bien era muy necesario reforzarlo, cuando alguien se rendía (y eran la mayoría al intentarlo dos veces únicamente) había que estar con ellos para animarles, había que retarles, pero, especialmente, reforzar todo lo que hacían bien, por mínimo que fuera. Discutían continuamente entre ellos, se decían auténticas burradas, se rendían... Pero, al final, lo sacaron adelante. El gran reto para ellos fue actuar en el festival de navidad. Algunos superaron ese "miedo" y otros se negaron en rotundo a hacer "el ridículo". 



Para esta unidad de combas tuvimos que empezar por el principio. Me sorprendió que pidieran las combas en los recreos, que pidieran a otros maestros que les dejaran ensayar en sus clases y que en las últimas sesiones se organizaran sin tener que decirles yo nada, que algunos de los maestros se asomaran por la ventana y les aplaudieran... Tuvieron una primera toma de contacto con público cuando los de primero de primaria pasaron por el patio. Los aplausos de los pequeños y sus caras de admiración hicieron que aumentara la autoestima y la seguridad de estos chicos. ¡Hasta decidieron crear una historia o disfrazarse para la actuación! Algo que, a principio, era totalmente impensable. Os puedo asegurar, que el día del festival estaba yo mucho más nerviosa que ellos, en mi cabeza rondaba una inquietud: si les sale bien, la vuelta será magnífica pero, si fallan continuamente será un paso atrás. Bueno, un grupo falló mucho y el otro lo hizo bien. La vuelta a las clases también fueron bien y tuve que aprovechar ese momento para trabajar el grupo: retos y desafíos físicos cooperativos. En ese momento no salía de mi asombro. Continuará...

Mientras tanto, la actuación de combas: