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domingo, 4 de marzo de 2018

Red de formación, ¿compartimos experiencias?

Es una pena que grandes trabajos que hacen muchos compañeros no salgan a la luz porque somos interinos y, como nos presentamos a las oposiciones, tenemos miedo de que alguien nos "robe" (porque no se pide prestada) la idea... Y digo que es una pena porque podría ser la mejor red de formación permanente que exista: maestros y profesores compartiendo experiencias que han salido bien, que han salido mal, dificultades al llevarlas a cabo, propuestas de mejora, gente aportando ideas para mejorar otras, diferentes formas de organización, de evaluación... Existen bastantes webs o blogs con gente que lo hace (fija y/o interina) pero queda otro tanto. También las redes sociales ayudan a ello.

Y no solo hablo de hacerlo en Internet, ¿cuántos maestros desconocen lo que hacen sus propios compañeros de centro? O, cuando son escuchados, ¿cuántas veces escuchan un "pfff", "eso para qué", "yo con mi grupo no puedo"...? Me alegra ver cada vez más páginas, tertulias, cursos en los que debatir, experiencias en colegios llevadas a la universidad... Pero los interinos siguen echándose para atrás a la hora de ser ellos quienes ayuden a formarse a otros compañeros.

Yo también soy interina y es cierto que no comparto todos los trabajos que hago o no de forma completa. También tengo ese miedo a que me "roben" la idea. Es complicado. Tendrían que cambiar muchas cosas pero, ¿y si se hiciera?

sábado, 29 de julio de 2017

Maestros/as, ¡qué suerte tenemos!

Tenemos la suerte de dedicarnos a la profesión que nos apasiona.
Tenemos la suerte de dedicarnos a una profesión que nos exige mucha responsabilidad (aunque haya veces que se le olvide a la gente).
Tenemos la suerte de dedicarnos a una profesión que nos da mucho más de lo que nosotros a ella. Se puede estar de acuerdo o no.

Cierto es que invertimos muchísimas más horas de las que pone en nuestro "contrato", que sabemos cuándo entramos pero no cuándo salimos, pillamos todo lo que no es nuestro y muchísimos aspectos más que se escuchan a todas horas (ya vemos que de educación todo el mundo "sabe"). Pero tenemos la suerte de dedicarnos a una profesión con más vacaciones que muchas otras (vacaciones que son necesarias para no saturarnos, para liberar nuestra cabeza y para volver a llenarla de ideas y vacaciones para formarnos).

Tenemos la suerte de dedicarnos a una profesión que nos permite trabajar con los compañeros mano a mano, en equipo, creando debates, discutiendo y solucionando esas discusiones, compartiendo ideas y trabajos, creando grandes proyectos; una profesión que nos permite aprender de ellos. Gracias.

Tenemos la suerte de dedicarnos a una profesión que nos permite relacionarnos con los niños y ¡todo lo que ello implica! Preparar muy bien las actividades (aunque luego no llegues a hacer nada de eso porque alguno de tus niños tiene otra idea o porque el grupo, en general, ha continuado por otro camino y te ha parecido genial), estar al 100% y si no se está serán ellos los que se preocupen por ti, ser pacientes, saber escuchar (sus sentimientos y sus ideas, qué son muy grandes), dejar volar la imaginación, jugar con la creatividad... Una profesión que nos permite aprender de ellos. Los niños consumen mucha de tu energía, pero también te la dan. Y trabajar con niños es una gran responsabilidad, no porque no les pase nada (que también) sino porque les estamos ayudando a conocer el mundo, a ser personas, a tener ideas y a caminar en esta sociedad. Gracias.

Tenemos la suerte de dedicarnos a una profesión que nos permite trabajar con las familias (y más). Qué importante es escucharlas a ellas también: sus inquietudes, sus miedos, sus ideas, su implicación... Tenemos la suerte de dedicarnos a una profesión que nos permite aprender de ellas. Gracias.

Tengo la suerte de dedicarme a lo que me gusta, de disfrutar con ello, de que me ponga retos, de conocer a grandes personas y personitas, de contribuir a algo tan grande e importante como es la educación. Siempre hay muchas piedras en el camino que sortear. Terminas el curso como si te hubieran dado una paliza pero ahí está el aprendizaje y el agradecimiento de los niños, de los compañeros y de las familias que hacen que te recuperes pronto y sigas adelante. Así que gracias a todos los que hacen posible esto.

lunes, 22 de mayo de 2017

Las familias. ¿Qué ocurre cuando...?

Hace un año, un poco menos, escribí una entrada titulada "Bicicletas, orientación y familias" y otra "Las familias en la escuela" en las que familiares venían a las sesiones de Educación Física a participar en ellas o explicarnos algún juego; en otra ocasión (proyecto "Érase una vez...") formaron parte del público y fueron los alumnos de sus hijos, nietos, sobrinos o vecinos; también les hago partícipes en la Jornada de deporte en familia (+EF)... 

Hoy les he vuelto a invitar puesto que he hecho la UD de "La máquina del tiempo". Ha salido muy bien, las caras de la mayoría de los niños es un espectáculo. Me encanta ver cómo padres, madres e hijos juegan juntos y se olvidan de la rutina. Pero, a la vez, me surge una duda sobre la que reflexionar: ¿qué ocurre en una sesión en la que viene un familiar de cada niño excepto de uno o dos? ¿Qué ocurre con esos niños? Si unos están completamente felices, ¿cómo se sienten ellos? ¿Qué podemos hacer desde la escuela o desde nuestro papel de maestros para "solucionarlo"? ¿Seguimos contando con las familias aunque siempre sean los mismos niños los que no estén con sus padres o dejamos de hacerles partícipes de las actividades? No creo que haya que llegar a ningún extremo pero ahí está la duda y la reflexión que sé que hoy va a ocupar gran parte de mi tiempo. ¿Qué opináis vosotros?